El hallux valgus, conocido comúnmente como juanete, es una deformidad del antepié que genera dolor, dificultad para calzarse y limita la movilidad. Esta alteración se caracteriza por la desviación del primer metatarsiano y del dedo gordo del pie, generando una prominencia medial en la articulación metatarsofalángica. Esto, genera que la carga se desplace hacia los metatarsianos centrales, ocasionando metatarsalgia y otras deformidades de los dedos del pie. El Programa PAD (Pago Asociado a Diagnóstico) de Fonasa permite acceder a la cirugía correctiva de hallux valgus con un precio fijo, facilitando el tratamiento oportuno y evitando sorpresas económicas
“El hallux valgus no es solo un problema estético; a veces puede generar dolor invalidante, sobre todo cuando hay deformidades severas en adultos mayores”
Dr. Sebastián Drago P. – Traumatólogo especialista en tobillo y pie, formado en la P. Universidad Católica de Chile, con 2 fellowship en Cirugía de Tobillo y Pie: Universidad de British Columbia – Canadá, y Hospital del Trabajador – Universidad de Los Andes.
¿Qué es el hallux valgus?
El hallux valgus se manifiesta como una desviación externa del dedo gordo e interna del primer metatarsiano. Esta deformidad provoca una prominencia dolorosa en la cara medial del pie a nivel de la primera metatarsofalángica y puede acompañarse de bursitis e inflamación local. El dolor típico se localiza en la zona interna de la articulación y se debe a que el calzado comprime la prominencia de hueso llamada tradicionalmente juanete. Entre los factores predisponentes se encuentran la genética, el uso de calzado estrecho, el pie plano y las enfermedades inflamatorias como por ejemplo artritis reumatoide. Además, el hallux valgus es una causa importante de dolor en la zona metatarsiana de la planta del pie, porque la carga que recibe el primer metatarsiano disminuye y se desplaza a los metatarsianos más centrales.
Síntomas frecuentes:
- Dolor y enrojecimiento en la cara interna de la prominencia ósea (“juanete”).
- Prominencia ósea (“juanete”) que roza con el calzado.
- Desviación del dedo gordo hacia los dedos menores.
- Dificultad para calzar zapatos y usar actividades deportivas.
- Metatarsalgia o dolor en la planta del pie por transferencia de carga.
Beneficios del Bono PAD para el hallux valgus
El Bono PAD es un programa de Fonasa que agrupa un paquete de prestaciones a un precio fijo y cubre la cirugía, hospitalización, medicamentos, exámenes e implantes, otorgando certeza financiera a los pacientes. El beneficio está disponible para afiliados de Fonasa en los tramos B, C y D y permite tratar el hallux valgus mediante osteotomía y fijación interna en centros acreditados. Para esta cirugía, el valor total aproximado determinado por Fonasa es de $1.201.680, con un copago de alrededor de $600.840, monto que incluye honorarios médicos, pabellón, días cama, exámenes e implantes. Además, el programa considera los controles postoperatorios y el manejo de complicaciones habituales hasta 15 días después de la intervención. Esto permite planificar la recuperación y reducir la incertidumbre en el costo de la cirugía.
- Precio conocido y cerrado que incluye cirugía, hospitalización, exámenes e implantes.
- Atención integral con controles postoperatorios tempranos.
- Procedimiento realizado por traumatólogos subespecialistas en pie y tobillo.
- Acceso para afiliados Fonasa en tramos B, C y D mediante un trámite simple.
“El Bono PAD permite a nuestros pacientes operarse de hallux valgus con especialistas a un costo fijo, ofreciendo tranquilidad y resultados de excelencia.”
Dr. Sebastián Drago P. – Director médico de Clínica Trinitas
¿Cómo acceder al Bono PAD?
Para solicitar la cirugía de hallux valgus mediante el Bono PAD se deben cumplir ciertos requisitos y seguir un proceso de activación. Lo principal es que el procedimiento a realizar sea confirmado por un traumatólogo especialista y corresponda al código PAD 2501046 de Fonasa. A continuación se detallan los pasos generales:
- Consultar con un traumatólogo especialista en tobillo y pie para confirmar la indicación quirúrgica y el código PAD correspondiente.
- Obtener la orden médica y reunir los exámenes necesarios (radiografías, laboratorio y evaluación preoperatoria).
- Dirigirse a la clínica o centro en convenio para solicitar presupuesto y programar la intervención.
- Acudir a una sucursal Fonasa con la orden médica para cancelar el copago y firmar el bono; una vez emitido, se agenda la cirugía.
- Cumplir con las indicaciones preoperatorias entregadas por el equipo médico.
Procedimiento quirúrgico
La cirugía de hallux valgus busca realinear el primer metatarsiano y el dedo gordo para corregir la deformidad, aliviar el dolor y mejorar la función. Existen diferentes técnicas quirúrgicas que hacen el re-alineamiento a diferentes niveles del metatarsiano, y que se seleccionan según la severidad de la deformidad. En general, la intervención se realiza con anestesia regional o general, a través de incisiones que permiten resecar la exostosis (“juanete”), realizar la osteotomía (hacer un corte estratégico en el hueso), alinear el metatarsiano y fijar los segmentos con tornillos o placas. También se corrigen las partes blandas (liberación de los tendones con contractura y reparación de los tejidos redundantes) para aportar a la corrección. La duración aproximada de la cirugía es de alrededor de 45 minutos según la técnica. El apoyo del pie suele iniciarse desde el día siguiente, inicialmente de forma parcial con un zapato postoperatorio, y la carga completa se autoriza gradualmente de acuerdo con la consolidación ósea y la indicación médica.
Recuperación y cuidados postoperatorios
La recuperación después de la cirugía de hallux valgus suele extenderse por 6 a 12 semanas. Durante las primeras 4 a 6 semanas se recomienda utilizar un zapato postoperatorio que permite apoyar el talón mientras se protege la osteotomía. Los puntos claves del postoperatorio incluyen:
- Elevar el pie y aplicar hielo en forma intermitente durante los primeros días para disminuir la inflamación.
- Tomar los analgésicos y antiinflamatorios prescritos; vigilar la aparición de signos de infección.
- Mantener la curación limpia y seca hasta la retirada de puntos; asistir a los controles postoperatorios programados.
- Iniciar ejercicios de movilidad articular y fortalecimiento bajo supervisión de kinesiología una vez autorizado por el médico.
- Retornar gradualmente a las actividades diarias y deportivas cuando la consolidación ósea esté confirmada y el calzado normal sea confortable.

